CREER-01
CREER
que Jesus es el hijo de Dios
y murió por mis pecados para
darnos vida eterna
ACTUAR-02
ACTUAR
en arrepentirme de mis pecados, pedirle perdón a Dios y dejar que Jesus resplandezca en mi vida
CONFIAR-03
CONFIAR
en Jesus como Salvador
personal y mantener una relación
con Dios por medio de Jesucristo
    

DECLARACIÓN DE MISIÓN

Nuestra declaración de misión llama a todos al seguimiento de Cristo Jesus. Al tomar la decisión de entregar tu vida y corazón a Dios por medio de Jesucristo, empiezas una gran jornada y nueva vida en Cristo y entras en una relación con Dios. Hay mucho que aprender y hacer. Los siguientes puntos son importates para tu crecimiento y madurez espiritual.

Primeramente tenemos el privilegio de crecer. Un bebé no nace solamente para permanecer como un bebé. Sus padres esperan verlo crecer. Asimismo, Dios quiere que crezcamos “en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” (2Pedro 3:18). Dios tuvo un propósito definido al hacernos sus hijos. Este propósito es que crezcamos conforme a la imagen de Cristo (Romanos 8:29). Así como los padres esperan encontrar rasgos familiares reflejados en sus hijos, del la misma manera, Dios habiendo plantado la semilla de su propia naturaleza en nosotros por medio del Espíritu Santo que nos fue dado, quiere ver la semejanza de Cristo reflejada en nuestra vida. El crecimiento espiritual del cristiano no se mide por las veces que asistes a la iglesia, ni por la cantidad de dinero que ofrendas, ni aun por el tiempo que dedicas a la adoración. Todo esto es importante, pero el verdadero crecimiento del cristiano se mide por su semejanza a Cristo Jesus. Tú no puedes ser semejante a Jesucristo simplemente por tratar de imitarlo. Pero, al entregar el control de tu vida a Dios, el Espíritu Santo, quien ahora mora en ti, producirá la semejanza de Cristo Jesus en tu vida.

PARTICIPA

Tienes el privilegio de pertenecer a la familia de Dios (Efesios 2:19). Cuando Dios te hizo nacer de nuevo, no solamente lo recibiste como tu Padre Celestial, sino que también iniciaste una nueva relación con muchos hermanos y hermanas espirituales; aquellos que, como tú, han puesto su fe en el Señor Jesucristo. Encontrarás que uno de los grandes privilegios del cristiano es el de tener comunión con otros miembros de la familia. También sentirás la necesidad de reunirte con ellos. Tan pronto como sea posible, congrégate en una iglesia donde se predique a Cristo. Allí tendrás el amor y la protección que necesitas. Asiste regularmente a los servicios. Busca oportunidades para servir a Dios en la iglesia. Aprovecha toda ocasión que se te presente.

Dios nos ha dado las bendiciones del estudio bíblico y de la oración. A través de ambos, el Espíritu Santo guía y controla nuestra vida. El estudio de la Palabra de Dios es indispensable para el crecimiento espiritual. Port tanto, dedica tiempo cada día para hacerlo. Puedes comenzar leyendo el Evangelio de Juan. Lee, por lo menos, un capítulo diario. Anota en un cuaderno cualquier pensamiento o pregunta que tengas. Así podrás consultar a otros, o bien compartir aquellas verdades que descubriste y que te fueron de bendición. Memoriza versículos. Memorizar las Escrituras nos ayuda a caminar cerca de Dios. El Salmo 119:11 dice, “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. 
 
ORAR
También necesitas conversar con tu Padre Celestial. Esto es orar. Cuando lees la Biblia, Dios te habla. Cuando oras, le hablas a Dios. Te sugiero que del tiempo que dediques a Dios diariamente, apartes la mitad para el estudio del la Biblia y la otra mitad para la oración. En tu oración, pide a Dios que haga realidad en tu vida lo que has leído en su Palabra. Al planear las actividades del día, hazlo con el Señor. Pídele su dirección. Habla con El acerca de tus proyectos, problemas o tentaciones que se atraviesen en tu camino. Alaba y agradece a Dios por lo que El es y por sus bendiciones en tu vida. También ora por las necesidades de otros.

TESTIFICA (LA GRAN COMISIÓN)

El cristiano no solamente debe recibir bendiciones, sino que también debe compartirlas. Tienes el privilegio y la responsabilidad de comunicar a otros lo que ahora sabes de Cristo. Encontraras que la persona y la palabra de Jesucristo serán aún más significativas para ti cuando hablas de El a otros. La raza humana se multiplica y crece solamente cuando cada pareja reproduce su vida en los hijos. La iglesia cristiana crece únicamente cuando cada creyente guía a ora persona a Cristo. Un buen lema sería: “Cada uno, traiga uno”. Puedes testificar de Cristo por medio de tu vida. Tu conducta es muy importante. También, puedes testificar verbalmente. Busca oportunidades para contar a tus amigos lo que Jesus significa para ti. Ademas, puedes compartir a Cristo al obsequiar a otros literatura cristiana que les presente con claridad el mensaje de salvación.